jueves, 4 de junio de 2015








BIBLIOGRAFIAS

http://www.tecnicas-de-estudio.org/general/motivacion.htm
LA MOTIVACIÓN EN EL ESTUDIO
Y EL APRENDIZAJE


El gran filósofo norteamericano Ralph W. Emerson escribió: ‘Ninguna gran empresa se llevó a cabo sin entusiasmo’.
Y no es posible tener entusiasmo si se carece de un motivo.
Motivación y motivo son términos estrechamente ligados. Estas palabras derivan del verbo latino movere, que significa “moverse”, “poner en movimiento”, “estar listo para la acción”. 

Cuando la meta final es estimada como muy valiosa, y los obstáculos son superables, o cuando posees férrea voluntad, estarás fuertemente motivado. Si las clases de una materia te desagradan, serás no obstante capaz de atender y esforzarte, porque la meta última (recibirte y trabajar de lo que te gusta, con posibilidades de progreso) da sentido a tu situación presente.


Si NO tienes motivos para aprender:
·     Te preguntarás para qué necesitas estudiar.
·     No verás el sentido de lo que haces.
·     No tendrás aparentemente ningún interés, necesidad o impulso que te mueva a estudiar.

Es indispensable un manejo adecuado de los incentivos.

Habrás de crear motivos que no existen. Ello es posible si te vales de tus necesidades e intereses, que te servirán de “anzuelo” para despertar en forma colateral o derivada el interés por la tarea a realizar.


LAS FORMAS DE MOTIVACIÓN

Hay autores que consideran que una motivación es intrínseca cuando el individuo hace o aprende algo estimulado, incitado o atraído por la misma actividad. Por ejemplo, aprender a resolver teoremas por el placer o la satisfacción que produce la actividad en sí, indicaría una motivación intrínseca.


En cambio, cuando el alumno realiza dicha actividad para obtener premios, notas, para aprobar un examen, la motivación es intrínseca.

Para estimular el aprendizaje, despertar el interés, etc., habrá que manejar adecuados incentivos, que podrán ser vistos como objetivos o metas que satisfagan una necesidad real, en cuyo caso la motivación es intrínseca, pues la actividad servirá en sí misma de incentivo para “lanzarse a ella”; o bien incentivos intrínsecos en forma de premios. Nos podemos elogiar, darnos palabras de aliento, etc., para realizar la actividad propuesta, no porque nos proporcione un placer sino, por ejemplo, para no perder la estimación del profesor, de los demás o de uno mismo.
Para que un incentivo sea realmente eficaz, tiene que relacionarse, de una u otra forma, con tus motivos reales. Ningún incentivo será eficaz si no se relaciona, de algún modo, con tus motivos personales.

LA MOTIVACIÓN POSITIVA

La motivación positiva está orientada hacia una meta libremente elegida, pero la motivación negativa surge del miedo, la corrección, las presiones psicológicas o físicas,etc.


La segunda, además de que puede resultar perniciosa, jamás puede compararse a la primera. El temor puede producir cambios extraordinarios en períodos cortos, pero la aspiración perdura como fuente continua de aprendizaje y crecimiento.

Desde pequeños los tenemos que motivar para que puedan de grandes no abandonen la escuela.


domingo, 31 de mayo de 2015

Observen este vídeo reflexionen no es tarde 



La falta de educación y su mala calidad, la escasez de empleo digno y el pobre acceso a los servicios de salud forman parte de los desafíos más importantes que enfrenta la población joven.

Aproximadamente 66 de cada 100 jóvenes participan en el mercado laboral, ya sea trabajando (ocupado) o buscando un empleo (desocupado). Por otro lado, de los que están empleados, el 25 por ciento se encuentra en una situación de sub. empleo, mientras que el 9,2 por ciento de los jóvenes buscan trabajo activamente sin encontrarlo. De los que trabajan, casi la mitad (45,9 por ciento u 857.900 jóvenes) percibe menos del salario mínimo.

En cuanto a la educación, poco más de la mitad de los jóvenes no asiste a la escuela, colegio o universidad. El 55 por ciento no está escolarizado, frente a un 44,4 por ciento que está matriculado en alguna institución educativa.

conclusión:

la conclusión del día de hoy es que hay muchos factores de que los jóvenes dejen de estudiar chicos no abandonen los estudios de por si hoy en día esta muy difícil conseguir un empleo ahora que se esperan sin estudios, debemos de saber valorar los estudios en caso de que estamos estudiando. 
Muchos chavos no tienen la posibilidad de poder estudiar pero si se organizan y podrán salir adelante vana haber que se puede.

Bibliográfias:












El abandono escolar

El caso de jóvenes que abandonan la escuela es un problema con serias consecuencias sociales. La importancia de graduarse de la secundaria como mínimo requisito para obtener un empleo ha aumentado dramáticamente en los últimos cincuenta años. Los investigadores han descubierto que los jóvenes que abandonan la escuela tienen: un nivel de ingresos más bajo, un alto nivel de desempleo y más probabilidad de estar envueltos en asuntos criminales. Además, los economistas han descubierto que el aumento de jóvenes que abandonan la escuela resulta en una reducción en las ganancias de impuestos públicos y un aumento en los gastos para programas de asistencia social del gobierno. Pero más importante todavía es que cuando el joven abandona la escuela se deriva a sí mismo de alcanzar su mayor potencial. 


¿Por que los estudiantes no abandonan la escuela?

Si bien, es importante saber cuáles son los estudiantes que abandonan la escuela, el entender las razones por las cuales los estudiantes abandonan la escuela nos ayuda a prevenir que lo hagan antes de que ocurra. Hay dos teorías principales sobre por qué los estudiantes abandonan la escuela. 

las razones que tienen los jóvenes en cuestión de este tema:

No me gusto la escuela 
Mujeres               51.2%

Hombres              57.8%


No me llevaba con los maestros
Mujeres                 35%

Hombres                51.6%

No me llevaba bien con mis compañeros

Mujeres                  20.1%

Hombre                  18.3%

Fui suspendido muchas veces

Mujeres                   16.1%

Hombres                  19.2%

No a provee alguna materia

Mujeres                    39.9%

Hombres                   46.2%

Tuve que mantener a mi familia

Mujeres                     9.2%

Hombre                     4.8%

Estaba embarazada

Mujeres                      31.0%


Podemos ver claramente que los estudiantes dejan de ir a la escuela por una gran variedad de razones. Además, la decisión del joven de abandonar la escuela es influenciada por su propio historial personal de interacción con la escuela. La deserción es un proceso que comienza en la temprana niñez y culmina en la adolescencia. Los padres y los maestros deben de colaborar para desarrollar una estrategia a largo plazo que prevenga la existencia de jóvenes desertores.

¿Como pueden prevenir los padres y los maestros?

Maestros: 
Entender que los estudiantes aprenden de diferentes maneras y a diferente marcha. Para reducir la frustración de los estudiantes, los maestros deben colaborar y permitir que los estudiantes aprendan en su propio estilo y a su propia marcha. 
 Los estudiantes deben de ser animados a participar en actividades extracurriculares. Cualquier participación en actividades prosociales puede últimamente hacer que el estudiante no abandone la escuela.
Padres:


Insistan en acentuar el valor y la importancia que tiene una buena educación para conseguir un buen trabajo. Este énfasis debe comenzar a una temprana edad y debe continuar durante el resto de la carrera escolar del estudiante. 
 Vigilen el progreso escolar de sus hijos. Los padres deben buscar la manera de saber si sus hijos terminan sus tareas, faltan a clase, desaprueban asignaturas o pierden interés en la escuela.
 Recomiéndenle a sus hijos que no usen substancias tóxicas (tabaco, alcohol y drogas). El consumo de substancias tóxicas a una temprana edad contribuye a que falten a la escuela, a que reciban bajas notas y últimamente a que odien la escuela.

 
Aquí les dejo un video de motivación
 
La importancia de la educación en México
En México, la preocupación por la educación no es reciente, ya que desde tiempos prehispánicos nuestras grandes civilizaciones indígenas se ocupaban preponderantemente de preparar a sus nuevos miembros en todo aquello que necesitaban saber para la vida; entre estas culturas se destacaban las instituciones educativas como los Cuicacalco, Telpochcallis y el Calmécac, en donde se formaban a los niños y a los jóvenes para que se convirtieran en verdaderos hombres y mujeres, y así cumplieran satisfactoriamente las tareas que mejor convenían a la sociedad de la que formaban parte.
La educación es para todos, este precepto se ha convertido en uno de los máximos anhelos de la población mexicana; sin embargo terminamos el siglo XX, iniciamos el siglo XXI y aún no se logra integrar a todos a un programa eficaz, capaz y acorde a las necesidades de nuestro país.
De tiempo en tiempo se siente la necesidad de lanzar una mirada retrospectiva a la historia de nuestro país, para medir sus logros y precisar, dentro de una perspectiva actual, sus exigencias más perentorias. Especialmente en el campo de la educación, que ha sido una de las tareas más importantes del Estado mexicano, conviene reflexionar sobre nuestras realizaciones.
La educación es un servicio público, ya que está destinada a satisfacer necesidades sociales permanentes y sujetas a un régimen de derecho público; por lo que la Ley Federal de Educación, cuya iniciativa se presenta a la consideración del honorable Congreso de la Unión, reconoce como tal a la función educativa que regula, ya sea que dicho servicio se preste por particulares con autorización o reconocimiento oficial.
Las finalidades de la educación se gestan y se desarrollan en el seno mismo de la sociedad, el poder público no las impone arbitrariamente. Toca al Estado hacerlas explícitas y darles la formulación coherente.
La educación debe preparar al hombre para vivir una vida en plenitud, es decir, en relación creadora con sus semejantes y con la naturaleza. También comprende otras metas como son el alcanzar una comunidad que proteja, conserve y acreciente los bienes y valores que constituyen nuestra herencia cultural.
Tiene como finalidad lograr que todo individuo adquiera, no sólo conocimientos, sino que tenga ideas firmes que le permitan no ser influenciado por ideales ajenos que perjudiquen el desarrollo de su propia educación.
La educación no es nada más la enseñanza y el aprendizaje, sino también formar al individuo como un ser que sirva a la sociedad, involucrando los valores.
 
Aquí unas ventajas que puedes tener si estudias y te superas:
 
facilidad de encontrar empleo
mejores ganancias
conocimientos
 


Desventajas si no estudias

No encontrar empleo o en su defecto, encontrar empleos donde te pagan muy poco y apenas alcanza para comer
 
trabajo duro
vivir en ignorancia
 
Biografías